El truco de los 180ºC del horno y los motivos por los que deberíamos cocinar siempre a esa temperatura

Ya sea para cocinar las más deliciosas y exquisitas Muffins o para calentar los palitos de pescado que llevan en el fondo del frigorífico desde que te mudaste, la temperatura del horno siempre es la misma, 180ºC, pero por qué alimentos tan diferentes necesitan la misma temperatura?

¿Cuál es el secreto del horno y la temperatura de 180ºC?

El truco de los 180ºC del horno y los motivos por los que deberíamos cocinar siempre a esa temperatura

La temperatura que coge tu horno para cocinar de 180ºC es gracias a la reacción de Maillard. En 1992, el químico Louis Camille Maillard fue el primero en descubrir la casi mágica transformación que sufren los alimentos al cocinarse entre 150ºC y 180ºC. Los detalles del proceso aún no se entienden del todo, pero en líneas generales, el calor transforma las proteínas y azúcares en los alimentos.

Esta transformación crea nuevos sabores, aromas y colores a los que no podrías acceder sin meter tu comida en el horno. Estos deliciosos cambios hacen que la comida sea mucho más apetecible y que reduzca la probabilidad de intoxicación a la vez que aumenta la absorción de nutrientes vitales.

El truco de los 180ºC del horno y los motivos por los que deberíamos cocinar siempre a esa temperatura

Esto no quiere decir que todo haya que cocinarlo a 180ºC, solo es una temperatura estándar sobre la que trabajar. Por ejemplo, la mayoría de panes necesitan temperaturas mucho más altas para que tengan la textura que tanto nos gusta. Pero para la mayoría de las recetas, con 180ºC es suficiente.

¿Sabes cómo se comprobaba antes la temperatura del horno?

El truco de los 180ºC del horno y los motivos por los que deberíamos cocinar siempre a esa temperatura

Antes de que los hornos vinieran integrados con un termómetro que nos indicara la temperatura a la que se encontraban, los panaderos y demás cocineros que utilizaban el horno para sus recetas tenían que meter el brazo en el horno para comprobar su temperatura.

Si eran capaces de aguantar más de 30 segundos con el brazo metido en el horno, es que aún no había alcanzado la temperatura deseada de 180ºC. Un método peligroso, pero sin duda eficaz.

¿A qué temperatura sueles cocinar? ¿Sabías el origen de la invención del horno?

¡Compártelo con tus amigos para que sepan que los 180ºC no son un capricho!

Fuente: mentalfloss 
[chimpmate]

¿Y tú qué opinas?